El storytelling se abre camino en la estrategia de marketing, convirtiéndose así en una técnica de enganche cada vez más potente y fundamental para los clientes potenciales de tu marca o empresa. Y sí, independientemente del tipo de negocio, emplearlo te beneficiará a grandes niveles. Pero… ¿Qué es realmente el storytelling? Keep an eye on it, te contamos.
¿A qué llamamos storytelling?
Si te manejas con el inglés, ya tienes alguna pista de su objetivo principal. Contar historias. En este caso, aplicado al mundo de los negocios y, sobre todo, al ámbito digital.
El storytelling se trata de una técnica de comunicación, cuya finalidad es generar engagement, aumentar la notoriedad de marca y crear vínculos con el cliente que perduren en el tiempo. Todo ello afecta positivamente a las ventas.
Es una técnica aplicable a distintos ámbitos. Es más, la empleamos en nuestro día a día de forma inconsciente. Nos apoyamos en la narrativa para crear una historia que consiga conectarnos emocionalmente con las personas a las que nos dirigimos, haciéndolas sentir identificadas mediante la transmisión de nuestros valores.
Los objetivos del storytelling
Interacción a tope, all about engagement.
Uno de los objetivos de tener una historia que contar, es sin duda generar interacción por parte del cliente. Contar historias logra conectar e inspirar de forma excepcional. Saber quién hay detrás de la marca, el punto de partida y su trayectoria, son aspectos que interesan al público y humanizan la marca.
El foco de todas las miradas. Captar la atención del público
Ante el bombardeo de impacto comercial al que nos sometemos diariamente, cada vez resulta más complicado captar la atención del público. Sin embargo, ser un buen storyteller nos asegura un puesto en la mente del público. ¿La clave? Utilizar una buena historia, con enganche y que genere el interés preciso para que quiera saber más y más sobre nosotros.
True love. Fidelización a la marca
El storytelling es el main character para convertir una marca en indestructible, con seguidores fieles. Somos conscientes de lo mucho que cuesta conseguir una relación a largo plazo con el cliente. Sin embargo, a través del storytelling podemos potenciar y explotar nuestros elementos diferenciales, consiguiendo así una relación sólida y atemporal.
Keep it in mind. Facilita el recuerdo de la marca
Está comprobado que a nuestro cerebro le cuesta mucho menos recordar algo que esté asociado a una emoción, que datos que no se pueden vincular a ninguna experiencia. ¿Sabes de que te hablamos? Para recordar, es necesario emocionar previamente, establecer asociaciones en la mente del consumidor nos garantiza permanecer en su mente.
Decir bye bye a los patrones publicitarios tradicionales.
Decir adiós puede costar, pero continuar con algo que no funciona nos retrasa e impide avanzar. En este caso observamos que los patrones publicitarios tradicionales se van quedando atrás, y con ellos no obtenemos los beneficios esperados. Por ello, nuevas tendencias de comunicación como el storytelling suponen un gran avance, que nos acerca mucho más a los consumidores.
La historia que tu marca necesita
La creación de una buena historia es clave para hacer despegar a tu marca. Te contamos todo lo que no puede faltar para conseguirla.
· First things first, un buen argumento.
Saber qué vas a contar. Diferenciar qué quieres comunicar y qué no, es igual de importante.
· ¿Quiénes son tus personajes?
Recuerda que aunque el cliente no siempre ha de ser el protagonista, tiene que estar implicado. Necesitamos que se identifique con nosotros, para ello tenemos que incluirlo sí o sí.
· Dime cuándo y dime dónde
Lo ideal es ambientar tu historia, hacerla visible, tomando como referencia un tiempo y lugar determinado. De esta manera, conseguimos que el consumidor se sitúe y la comprenda. No olvides tenerlo en cuenta al llevar a la práctica al storytelling.
Inspiración para hacer un buen storytel
Encontramos una gran multitud de marcas que se han unido a la técnica, convirtiéndose así en grandes storytellers de los que aprender. Entre ellos, cabe destacar Starbucks, donde su finalidad no es solo vender café, sino un estilo de vida. Una filosofía, con unos valores que la respaldan. Indiscutiblemente, Apple… creando un universo de marca, capaz de hipnotizar a miles de personas. Airbnb, situándo como prioridad al consumidor y regalando experiencias de ensueño con las que logran identificarse. Y otras muchas, como por ejemplo: Coca Cola, IKEA, Guinness, GoPRO…