El precio de una agencia de marketing digital depende de cuatro cosas: cómo cobra (cuota mensual, proyecto, porcentaje de la inversión en anuncios o resultados), cuánto trabajo incluye, quién lo hace y durante cuánto tiempo te compromete. Por eso las tablas de precios medios sirven de poco para decidir: dos presupuestos con el mismo importe pueden pagar trabajos muy distintos, y uno más barato puede salir más caro el día que quieras cambiar de agencia.
Abajo tienes cada modelo de cobro con cuándo conviene y qué riesgo tiene, qué hace subir o bajar el precio, qué tiene que venir desglosado en el presupuesto y una plantilla gratuita de Google Sheets para comparar presupuestos línea a línea con tus cifras.
Los cuatro modelos de cobro
| Modelo | Cómo se calcula | Cuándo conviene | Riesgo para ti |
|---|---|---|---|
| Cuota mensual | Un importe fijo al mes por un alcance acordado | Trabajo continuo: campañas, SEO, contenidos, mantenimiento del CRM | Si el alcance no está escrito, la cuota paga disponibilidad y no entregables |
| Proyecto | Un importe cerrado por un trabajo con principio y fin | Una web, la implantación de un CRM, una auditoría, la configuración de la medición | Lo que queda fuera del alcance se cobra aparte; con un alcance vago, el precio final crece |
| Porcentaje de la inversión | La gestión es un porcentaje de lo que inviertes en anuncios | Inversión publicitaria estable, con mucho trabajo de optimización semanal | La agencia ingresa más cuando gastas más, vendas más o no |
| Por resultados | Pagas por cada contacto, reunión o venta conseguidos | Resultados que se comprueban sin discusión y ciclos de venta cortos | Si no se define qué cuenta como resultado, pagas contactos que nunca iban a comprar |
Muchos presupuestos combinan dos modelos: un proyecto de puesta en marcha y una cuota mensual después, o una cuota con un porcentaje sobre la inversión a partir de cierto volumen. Ninguno es mejor por sí mismo. Pide que cada parte venga con su importe y su alcance.
En ventas a empresas, con ciclos de venta de semanas o meses, el pago por resultados hace que la agencia cobre el contacto mucho antes de que sepas si compra. Si eliges este modelo, define el resultado con un criterio que se pueda comprobar en tu CRM: por ejemplo, una reunión celebrada con alguien que decide, no un formulario enviado.
Qué hace subir o bajar el precio
- Número de canales y mercados. Cada canal (Google Ads, LinkedIn, SEO, correo) tiene su configuración, su informe y su optimización. Cada idioma o país añade campañas, contenidos y páginas que mantener.
- Punto de partida. Si la medición no funciona o el CRM no tiene datos fiables, las primeras semanas se dedican a arreglarlo. Ese trabajo debería aparecer como puesta en marcha, no repartido dentro de la cuota.
- Quién hace el trabajo. Una persona con años de experiencia cuesta más por hora y suele necesitar menos horas. Pregunta quién lleva tu cuenta el día a día, no quién viene a la primera reunión.
- Volumen de producción. Artículos, creatividades, páginas de aterrizaje o vídeos al mes. Si viene en unidades, es la parte del precio más fácil de comparar.
- Reuniones e informes. Una reunión semanal con informe cuesta más horas que una mensual. A cambio, los problemas se ven antes.
- Herramientas incluidas. Algunas agencias facturan licencias de software (SEO, automatización, informes) dentro de la cuota.
- Compromiso. Una permanencia más larga suele bajar la cuota. A cambio, salir antes cuesta más.
Si el presupuesto incluye automatizaciones de correo o de seguimiento, antes de pagarlas comprueba cuándo merece la pena el marketing automation en tu caso.
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Quince minutos. Miramos tu web antes de la llamada y te contamos qué revisaríamos primero.
Qué tiene que venir desglosado
Un presupuesto que se puede comparar separa estas líneas:
- La gestión, separada de la inversión en medios. Lo que se paga a Google, Meta o LinkedIn no es trabajo de la agencia. Lo ideal es que esas plataformas te facturen a ti directamente y que la agencia cobre solo su gestión.
- Horas o entregables por línea de servicio. «Gestión integral» o «estrategia digital» no se pueden comparar. Cuántas campañas, cuántos contenidos, cuántas horas de análisis.
- Informes. Qué incluyen, cada cuánto llegan y hasta dónde: si se quedan en visitas o llegan a oportunidades y ventas. Pide un informe de ejemplo y mira la última línea. Qué métricas debería tener lo explicamos en cómo mostrar el ROI de tus actividades de marketing.
- Propiedad de cuentas y datos. Cuentas publicitarias, Google Analytics, Tag Manager, CRM, dominio y web, a nombre de tu empresa. En Google Ads hay cinco niveles de acceso y solo el de administrador puede dar acceso a otros usuarios o cambiar el suyo (ayuda de Google Ads). En Google Analytics 4 ocurre lo mismo con el rol de administrador (ayuda de Google Analytics). Tu empresa debería tener ese nivel; la agencia, el que necesite para trabajar.
- Licencias. Qué herramientas factura la agencia, a nombre de quién están y qué pasa con ellas si terminas.
- Puesta en marcha y cuota recurrente, en líneas distintas.
- Permanencia, preaviso y qué te quedas al terminar: contenidos, campañas, configuraciones, contactos del CRM.
Señales de alerta en un presupuesto
- Un único importe mensual, sin desglose por servicio.
- La inversión en anuncios y la gestión en la misma línea.
- Un porcentaje sobre la inversión sin revisión prevista cuando la inversión sube.
- Posiciones en Google o un número de clientes garantizados antes de haber visto tus datos.
- Cuentas que la agencia crea a su nombre «para ir más rápido».
- Pago por resultados sin definir qué es un resultado ni cómo se comprueba.
Estas señales se ven en el propio presupuesto. Si todavía estás eligiendo con quién hablar, tienes qué preguntar en la primera reunión en cómo elegir agencia de marketing digital.
Cómo comparar presupuestos con la plantilla
La plantilla de comparación de presupuestos es una hoja de Google Sheets con una columna por agencia y una fila por cada línea de las secciones anteriores: coste, alcance, y propiedad y medición. Haz una copia (Archivo › Hacer una copia) y rellénala con lo que dice cada presupuesto. La hoja calcula sola:
- Gestión mensual total: cuota, licencias y, si lo hay, el porcentaje sobre la inversión.
- Coste del primer año sin inversión en medios: la cifra para comparar agencias entre sí.
- Coste mínimo comprometido: lo que pagas aunque termines en cuanto el contrato te lo permita.
- Coste por hora incluida: sirve para ver si una cuota baja es baja porque incluye pocas horas.
- Respuestas «No» en propiedad y medición, y las líneas que el presupuesto no aclara.
Tres criterios para leer el resultado:
- Pon la misma inversión en medios en todas las columnas. Así comparas el trabajo de cada agencia y no el dinero que va a las plataformas.
- Cada línea vacía es una pregunta para la agencia, no un cero. Compara cuando estén todas respondidas.
- Si el presupuesto más barato tiene dos o más «No» en propiedad y medición, pide que lo corrijan antes de seguir. Recuperar cuentas y datos al terminar un contrato lleva semanas, y a veces se pierde el historial de campañas.
Si tienes un presupuesto encima de la mesa y quieres una segunda opinión, te ayudamos a leerlo: reserva una llamada y lo repasamos contigo línea a línea, sea de la agencia que sea. Y si buscas un equipo que se ocupe de la captación de principio a fin, así trabajamos en el programa Growth B2B.